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Vida universitaria

Aumentan las plazas en residencias y colegios mayores

Aumentan las plazas en residencias y colegios mayores El informe estima que el sector se mantendrá en crecimiento durante el próximo curso

W finales de 2017 España contaba con 14 residencias universitarias más que el año anterior, lo que dejaba en 963 el número de estos centros que, junto a los 185 colegios mayores, sumaban una capacidad para 93.653 plazas.

Del total de estas plazas, 70.590 correspondían a las residencias universitarias y 23.063 a los colegios mayores, de acuerdo con los datos del Observatorio Sectorial DBK Informa, que cifra en 455 millones de euros el volumen de ingresos derivados de esta actividad, un 3,4% más que el año anterior. Para el próximo curso 2018-2019, el estudio estima que se mantendrá la tendencia de moderado crecimiento tanto en la construcción de nuevos centros como en el número de plazas, que podrían alcanzar las 97.000.

En general, añade el informe, se trata de entidades de pequeño tamaño dedicadas a la gestión de un único centro, junto a las que opera un número reducido de entidades y grupos que gestionan varios centros. Además, en los últimos años se han registrado en el sector diversas operaciones corporativas, a pesar de lo cual hay un escaso grado de concentración de la oferta, de manera que las cinco primeras entidades reúnen el 15,5% de las plazas, el 21% si se tienen en cuenta las diez primeras.

Cómo elegir

Los datos muestran que residencias y colegios se consolidan como opciones para los alumnos que realizan sus estudios universitarios fuera de su localidad de origen, y los expertos recuerdan que la elección del lugar para vivir puede condicionar tanto el desarrollo personal como el rendimiento académico. Así lo indican desde Nexo Residencias, cuyo director general, Christopher Holloway, destaca que existen una serie de factores físicos y emocionales que intervienen sobre la atención, el descanso y la concentración, como pueden ser las condiciones lumínicas, la climatización individual o la existencia de zonas de “coworking” y de espacios aislados del ruido.

Otros elementos a tener en cuenta son el acceso a una alimentación saludable y a espacios para practicar deporte, apuntan. Mientras, en el plano emocional se insiste en la importancia de contar con un ambiente integrador, tolerante y dinámico para fomentar el mejor desarrollo académico y personal de los estudiantes, en lo que supone “el paso intermedio hacia la emancipación”.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.