Inicio /  /  Fundación Dales la Palabra premia la integración educativa de personas sordas

Proyecto inclusivo

Fundación Dales la Palabra premia la integración educativa de personas sordas

  • El colegio Tres Olivos ha contribuido a que 15 de estos alumnos lleguen a la universidad

Fundación Dales la Palabra premia la integración educativa de personas sordas Emilio Aragón, patrono de la fundación, entrega un premio a Langui en la edición de 2015

Los Premios Fundación Dales la Palabra han reconocido en su tercera edición la contribución de IBM, Ceapat , el Hospital de la Princesa de Madrid y la medallista olímpica Gema Hassen-Bey a la integración educativa y laboral de las personas con discapacidad auditiva.

La fundación celebrará el 10 de marzo una gala benéfica en el Hotel Ritz de Madrid en la que se hará la entrega oficial de estos premios, que se conceden cada dos años. La multinacional IBM ha sido galardonada por la inclusión laboral de las personas con discapacidad y el apoyo a las iniciativas puestas en marcha en el colegio Tres Olivos (Madrid). También se ha querido reconocer el trabajo conjunto con el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat), que durante 25 años ha beneficiado a los alumnos, profesores y familias de este colegio. Del Hospital de la Princesa de Madrid se destaca la colaboración del equipo de implantes cocleares y, de la medallista olímpica Gema Hassen-Bey, su ejemplo de vida y superación.

La Fundación Dales la Palabra, que tiene a Emilio Aragón como uno de sus patronos, puso en marcha en el año 2001 el colegio Tres Olivos como un proyecto de integración educativa de niños con sordera. En la actualidad, el centro escolariza a unos 1.200 alumnos desde Infantil a Bachillerato y Formación Profesional, de los cuales un 10% tienen discapacidad auditiva.

El centro, que en un principio abrió sus puertas con Infantil y Primaria, ha puesto ya en funcionamiento dos ramas de Formación Profesional, con las especialidades de Farmacia y Parafarmacia y Sistemas microinformáticos y Redes, de las que se considera que ofrecen menos barreras para los alumnos sordos y unas salidas laborales más accesibles.

A lo largo de estos 16 años, por el centro han pasado 163 alumnos con sordera, de los cuales 28 han aprobado ya el graduado escolar. Desde que hace cinco años se introdujera el bachillerato, 15 alumnos han ido a la universidad. Estos estudiantes universitarios cursan una variedad de títulos que van desde Auxiliar de Farmacia a Comunicación y Audiovisuales, Educación Infantil, Derecho, Fisioterapia, Ingeniería Química, Veterinaria, Administración y Dirección de Empresas o INEF.

 

Proyecto y metodología

El proyecto de Tres Olivos parte de un control de las condiciones acústicas, de la inteligibilidad en el aula, el ruido o la instalación tecnológica en los espacios comunes, así como de la formación de todo el personal en cuestiones relacionadas con la discapacidad auditiva, la comunicación y las dificultades de lenguaje. En el centro se forma, además, a todos los profesionales que lo solicitan, logopedas, fonoaudiólogos, profesores de distintas especialidades y procedentes de España, Europa (Francia, Alemania, Bélgica, Polonia), África (Marruecos) o América Latina (como Argentina, Chile o México).

Desde el centro explican que los niños con sordera se integran en las clases con sus compañeros oyentes desde las edades más precoces y que cada aula tiene una media de 22 o 23 niños sin problemas de audición y 2 o 3 niños con sordera, de manera que, durante su escolaridad, ambos aprenden a adaptarse mutuamente a las necesidades de cada uno.

Además de contar con un programa de implantes cocleares binaurales adaptados precozmente alrededor del año, para conseguir los resultados se utilizan también Sistemas Aumentativos de Comunicación y, desde el comienzo de su escolarización (ya a los 5 o 6 meses) los niños y sus familias cuentan con herramientas para comunicarse. Para ello, se les enseña la Comunicación Bimodal, que se basa en la utilización de los Signos de la Lengua de Signos de la comunidad sorda pero de acuerdo al orden y la estructura de la frase de lenguaje oral. De este modo, no solo es posible que hablen su lengua materna oral de forma clara e inteligible o que puedan disfrutar de la música y del canto, sino que desde los 4 años siguen también un programa de enseñanza del inglés.

La convivencia con compañeros diferentes contribuye a la formación personal y a un cambio en la percepción social de la discapacidad por parte del conjunto del alumnado que, como explican desde Tres Olivos, obtienen unos resultados por encima de la media de los centros de Madrid en las pruebas de la Consejería de Educación y en las de acceso a la Universidad.




Secciones:        
Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.