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Tecnología educativa

La tecnología como gran aliada del inglés

La tecnología como gran aliada del inglés Los docentes requieren formación para aprovechar la tecnología, recuerdan los expertos

Los cursos abiertos en línea, los vídeos en Youtube y un sinfín de aplicaciones móviles son ya herramientas habituales a las que de forma continua se suman nuevos aliados procedentes de la factoría de la Inteligencia Artificial.

Así llegan los “chatbots”, programas que simulan conversaciones con las personas, o ingenios como el Alexa de Amazon, entre cuyas funciones de voz figuran la de responder preguntas, leer noticias o “audiobooks”. Podemos hablar a los smartphones y que nos contesten, generar conversaciones y tareas sencillas con máquinas, acceder a un abundante espectro de opciones y formatos digitales. Skype, incluso, ofrece la posibilidad de tener profesores en cualquier parte del mundo. La tecnología conduce a un campo abierto de oportunidades.

La enseñanza del inglés, como la educación en su conjunto, ha introducido nuevas herramientas que ofrecen ventajas como la autonomía del usuario, la personalización del proceso de aprendizaje o el retorno inmediato de los resultados de la actividad. Además de potenciar la práctica y la motivación, propician lo que se considera como una de las claves para aprender, como es la exposición al idioma.

 

Evelina Galaczi, durante una conferencia con profesores, celebrada en el IATEFL bajo el título “Communicative language learning and technology”  (Foto: Kasia Woźniak)

“La tecnología ayuda a aprender continuamente, incrementan la curiosidad y la motivación”, puntualiza Evelina Galaczi, investigadora principal de Cambridge English Language Assessment, quien subraya la importancia de mantenerse expuesto a la lengua. “Además de conocer la gramática y el vocabulario, el entorno y el retorno son elementos centrales”, añade.

En este contexto, “la tecnología aumenta la exposición a la lengua y la lleva fuera de las aulas, motiva a los estudiantes porque resulta diferente y más interesante, puede ayudar, pero tenemos que saber cómo usarla”. Y es que, frente a sistemas tradicionales que han perdido utilidad y relevancia, la enseñanza del inglés pivota ahora sobre tareas y habilidades que requieren de un soporte y de una adecuada formación docente, de manera que puedan profesionalizar su uso y aprovechar su utilidad en lo que a la personalización y planificación de las clases se refiere.

“Una buena enseñanza lleva a un buen aprendizaje”, recuerda la investigadora, quien apunta que, en ocasiones, los mayores obstáculos provienen de la falta de visión e inversión de los propios colegios, que “compran tabletas pero no metodología”. Pero, ¿llegará la tecnología a sustituir a los docentes de inglés? “Puede sustituir parte de su trabajo pero no es el profesor, le asiste”, asegura Evelina Galaczi, y aclara que “un robot puede hacer algunas de las funciones, ejercicios de gramática o vocabulario, pero luego está el aspecto social y de la comunicación”, todavía en manos de las personas.

Desarrollos digitales

El director del área digital de Cambridge English Language Assessment, Geoff Stead, subraya la necesidad de que los docentes se encuentren seguros con la tecnología, así como de que estén preparados para los rápidos cambios que en ella se producen. Para contribuir a este objetivo, acaban de lanzar The Digital Teacher, una plataforma abierta y gratuita que describe seis competencias clave para una enseñanza digital efectiva, en la que los profesores pueden comprobar sus habilidades tecnológicas, conocer en qué aspectos necesitan mejorar y acceder a materiales y consejos para lograrlo.

Otro de los desarrollos tecnológicos ha sido la aplicación Quizz your English, también abierta y gratuita, en la que cualquier usuario puede practicar inglés con amigos o entre unos 15.000 rivales elegidos al azar por todo el mundo, a través de distintos temas de interés (trabajo, estudios, estilo de vida, ocio, viajes y hogar). Después de cada partida, se pueden revisar las preguntas para comprobar los fallos y los aciertos. La “app” supone una forma motivadora de persistir en la práctica del inglés, como destaca Stead.

Write and Improve, por su parte, ofrece un espacio para escribir y recibir una valoración al instante del progreso realizado. En opinión del director digital, la herramienta resulta de especial utilidad tanto para los estudiantes que preparan un examen como para los profesores, que pueden tener información de los problemas de sus alumnos.

Otra de las líneas de desarrollo tecnológico se ha traducido en Cambridge Beta 360, un vídeo de realidad virtual para Cardboard que permite practicar las pruebas orales antes del examen para obtener el certificado. Se trata, de esta forma, de explicar a los estudiantes cómo funciona un test para que adquieran una mayor seguridad. Ahora, los investigadores analizan su efecto a la hora de reducir la ansiedad y aumentar la confianza.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.