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Entrevista

Marcellán: “Los matemáticos tienen una visión multidimensional y amplias salidas profesionales”

  • El presidente de RSME defiende el MIR educativo para los docentes y apuesta por una formación transversal de los profesionales

  • “Un matemático que no sabe expresarse, escribiendo o hablando, no existe”

Marcellán: “Los matemáticos tienen una visión multidimensional y amplias salidas profesionales” El ahora presidente de RSME ha sido director de la ANECA y secretario general de Política Científica

Francisco Marcellán ha sido recientemente elegido presidente de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), institución que aspira a situar como un referente de las sociedades científicas.

Catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Carlos III de Madrid, Marcellán ha sido director de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), y Secretario General de Política Científica y Tecnológica entre 2006 y 2008. Dos experiencias cruciales en la trayectoria de este matemático convencido y comprometido con el reconocimiento y la proyección de una disciplina esencial.

¿Las Matemáticas ofrecen en la actualidad buenas salidas laborales?

En 2007 la Real Sociedad Matemática Española (RSME) presentó el informe “Salidas Profesionales de los Estudios de Matemáticas: Análisis de la Inserción Laboral y Ofertas de Empleo”, que revelaba las buenas expectativas laborales y de amplio espectro que ofrecen los estudios de Matemáticas en España. Aunque comúnmente se asocia con la docencia, las salidas más habituales eran la administración de empresas, calidad, producción e I+D, finanzas y banca, informática y telecomunicaciones, ingeniería y técnicos y marketing y comunicación. La incorporación al mercado laboral es rápida y, según la Encuesta de Población Activa del INE de 2014, las personas con formación en Matemáticas y Estadística o Informática tienen las tasas de paro más bajas: en Matemáticas y Estadística tan solo alcanza un 5,70%.

¿En qué se traduce su contribución al desarrollo socioeconómico?

En el informe “Mathematical Sciences Research: Leading the way to UK economic growth”, elaborado en 2013 por el Council for Mathematical Sciences del Reino Unido, se señalaba que el 10% de empleos y el 16% del PIB del país dependía de la investigación matemática. En Holanda, un estudio elaborado por Deloitte en 2014 indicaba que alrededor de 900.000 empleados con estudios superiores usan las ciencias matemáticas en sus trabajos, y que éstas representan alrededor del 30% de la renta nacional. Sería interesante llevar a cabo un estudio similar en España y desde la RSME consideramos que constituye una apuesta importante para valorizar el trabajo de los matemáticos, no sólo desde las perspectivas académicas sino del impacto social de los resultados de investigación y su transferencia al sector productivo.

Parece que asistimos a un renacer de esta ciencia… 

Matemáticas tocó suelo a principios de este siglo con una bajada brutal de las titulaciones. La respuesta fue imaginativa, por ejemplo con dobles títulos que han sido realmente exitosos en la atracción de excelentes estudiantes: Matemáticas y Física, Matemáticas e Informática… Dentro de la profesión se ha visto que había que reacomodar la visión de la titulación. Primero fueron los matemáticos que se reciclaron hacia la computación. El segundo reto fue la matemática financiera. Otros se han orientado hacia la biomatemática, la parte matemática en modelización de cánceres, tumores y similares. Ahora un estudiante de Matemáticas tiene una visión multidimensional y ve oportunidades de desarrollarse profesionalmente más allá de la investigación y la enseñanza secundaria, donde se ha producido un parón tremendo de plazas.

pacomarc¿Cómo ha sido la evolución de las vocaciones?

Las 25 facultades de Matemáticas existentes en España han duplicado en los últimos años el número de estudiantes matriculados, no sólo por ofrecer estudios de Grado novedosos sino también por el amplio espectro de salidas profesionales de sus titulados en base a una formación fiable, que facilita una notable capacidad para aprender nuevas herramientas requeridas en múltiples ámbitos (financieros, tecnológicos,  bases de datos, simulación y modelización, algorítmica, criptografía, entre otros). Aprender Matemáticas exige un esfuerzo en el que los docentes deben aportar su experiencia en la transmisión del conocimiento. Y en ese sentido hay que elogiar el trabajo callado de docentes que trabajan en acciones como las Olimpiadas Matemáticas o en Estalmat, un programa de detección y estímulo de talento matemático propulsado desde la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Pero una cosa es tener el conocimiento y otra saber transmitirlo…

Uno enseña lo que sabe, no como consecuencia de haberlo adquirido sino de haberse hecho preguntas. Lo que uno tiene que transmitir es las preguntas que también él se ha formulado y con las que ha conocido la manera de acceder a las respuestas. Creo que un profesor de Matemáticas tiene que tener una formación matemática. Y una cosa es la formación y otra la capacidad para transmitir ese conocimiento, que yo creo que no se da en las facultades. Por eso defiendo de una manera clara el MIR educativo, porque permite un periodo de aprendizaje básicamente práctico. La formación pedagógica tiene que ser muy tocando tierra durante un periodo de a lo mejor cuatro años y, a partir de ahí, ya se podría desarrollar la labor.

¿Cómo han influido las nuevas tecnologías en la didáctica?

Se deben utilizar de manera dinámica e inteligente. Actualmente un problema serio es que los alumnos han perdido habilidad mental desde el punto de vista numérico porque lo hacen todo con ordenador o calculadora, y luego han perdido mucho la visión espacial, la idea de lo que es una esfera la visualizan a lo mejor con un balón de fútbol, que es una aproximación a la esfera mediante hexágono. Esas cosas son importantes, y conjugar la dimensión espacial con la simulación en un ordenador son cosas complementarias. Creo que hay que combinar las cosas, pero para eso hay que pensar previamente qué es lo que se quiere hacer.

Pero entonces, ¿las tecnologías ayudan o acomodan a los jóvenes?

Los están parcializando en lo que sería su formación matemática. A nivel metodológico se ha impuesto en la universidad la utilización del Power Point en las clases, a mí me parece que es una aberración, por lo menos en Matemáticas, porque es muy interesante que un alumno vea cómo discurre el profesor en la pizarra. Un auxiliar se ha convertido en instrumento didáctico por excelencia, y el alumno recibe una cantidad de información brutal que no sabe cómo procesar.

¿Qué impacto han tenido los recortes en la calidad de la enseñanza de las Matemáticas?

En la RSME ha influido en que un buen número de centros se ha borrado como socio institucional porque tienen que destinar dinero a otras tareas prioritarias. Hemos visto que los recortes se han traducido en desconexiones institucionales pero también individuales. Otra cosa importante es la oferta de plazas para jóvenes, las famosas tasas de reposición, eso ha sido terrible. Y en tercer lugar Bolonia se ha hecho a coste cero, cuando no debería ser así. Tenemos ahora también un conflicto con las olimpiadas matemáticas debido a los recortes del Ministerio, que está siendo muy rácano con el presupuesto.

Y a pesar de las dificultades, ¿España tiene buenos matemáticos?

España desde el punto de vista investigador tiene quizás los mejores matemáticos. En publicaciones somos la séptima potencia del mundo. Eso no trasciende a la sociedad. El Premio Nacional de Investigación en Matemáticas y Ciencias de la Computación, que empezó en el año 2001, en teoría se da cada dos años, pero en realidad es cada cuatro porque alternan Informática y Matemáticas. Así que en Matemáticas solamente ha habido tres premios nacionales. En 2003 fue Juan Luis Vázquez; en 2007 fue Enrique Zuazua, y en 2011 fue Antonio Córdoba, los tres de la Autónoma de Madrid. Tener un premio cada cuatro años te dice muy poquito. No es muy motivador y no ayuda a poner rostro a los matemáticos.

Cíteme algunos de esos rostros…

Por ejemplo Rosa García García, matemática y directiva española, es presidenta y consejera delegada de Siemens en España y consejera independiente de Acerinox y Bankinter. Marta Martínez Alonso, que es presidenta de IBM España. El dramaturgo Juan Mayorga enseñó Matemáticas en institutos de Madrid y durante cinco años. Enric Trillas, que es licenciado y doctor en Ciencias por la Universidad de Barcelona, y Rafael Rodrigo, licenciado en Ciencias Matemáticas y Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Granada, han sido presidentes del CSIC. Tenemos a Carlos Andradas, rector de la Universidad Complutense; Juan Viaño, rector Universidad de Santiago de Compostela; Daniel Hernández Rupérez, rector de la Universidad de Salamanca; José Orihuela, de la Universidad de Murcia; Antonio Martinón, de la Universidad de La Laguna, o Juan Romo, de la Universidad Carlos III de Madrid, entre otros.

¿Y qué se puede hacer para aumentar la proyección matemática?

El reconocimiento social de los matemáticos a nivel nacional es escaso pero la tendencia está cambiando. Tenemos mucha gente pero el reconocimiento es muy interno y eso lo achaco a que en general el matemático es bastante modesto. En RSME empezamos en 2001 el Premio Rubio de Francia para investigadores menores de 32 años, con el que queríamos reconocer a una persona por su labor posterior a la tesis doctoral pero que también sirviera de preparación para otros premios internacionales. No es lo mismo presentarte a la American Mathematical Society o a la European Mathematical Society con tu sola contribución que si has sido reconocido previamente. Este año hemos iniciado con el BBVA el premio Vicens Caselles, un matemático fabuloso que falleció el año pasado, para reconocer las mejores tesis doctorales. Creará una base de sustentación para que estas personas se vayan proyectando en el extranjero. Tenemos una generación senior muy reconocida a nivel internacional y una generación junior a la que desde la RSME tenemos que dar un impulso para que lo sean.

¿Hay una cierta desconexión entre las diferentes etapas de la enseñanza?

Hay compartimentos estancos entre primaria, secundaria y la universidad. En la universidad desconocemos profundamente la Secundaria y la gente de Secundaria también tiene una visión muy parcial de lo que es Primaria. Esa visión de conjunto de lo que tendría que ser la formación integral en Matemáticas yo creo que es una tarea que desde el Ministerio no se contempla y ahí la RSME tendría que jugar un papel importante. Y en segundo lugar está la transversalidad, lo que es la formación de un ciudadano que tiene que tener una concepción básica científica, filosófica, de expresión. Un matemático que no sabe expresarse, escribiendo o hablando, no existe. Una persona tiene que tener también la capacidad de una discusión colectiva para saber exponer sus opiniones y rebatirlas.

¿La formación en nuevas habilidades y competencias del siglo XXI es una asignatura pendiente?

Totalmente pendiente, las formas con que enseñamos son manifiestamente mejorables. La evaluación continua debería ser tener un mecanismo para saber si la gente está aprendiendo el objetivo que se le asigna en cada momento y confrontándolo con los demás. Creo que la enseñanza de las matemáticas en todos los niveles educativos necesita una mejora sustancial y, en ese sentido, nuestra Comisión de Educación está realizando una notable tarea de integración entre diferentes ámbitos educativos que no pueden ser concebidos como compartimentos que se ignoran.

¿Cómo son los estudiantes que llegan a la universidad?

En general tienen buena base matemática, mejor de lo que se dice, pero están acostumbrados a los mecanismos repetitivos, no a hacerse las preguntas o a buscar mecanismos alternativos para resolver los problemas. Yo valoro muchísimo que un estudiante en lugar de darme la respuesta convencional  me dé una respuesta diferente, aunque sea imperfecta, pero de esa manera va a desarrollar un criterio propio, no un criterio impuesto que es absolutamente homogéneo y que no permite una visión de diversidad. El problema es cuando el docente se cree el centro del universo con sus estudiantes y no consiente ni entradas de información desde fuera ni críticas desde dentro. Eso está cambiando poco a poco.

¿Las matemáticas lo son todo? 

Las Matemáticas impregnan nuestra vida cotidiana, forman parte del bagaje cultural y son indisociables de la formación generalista en el marco de una educación crítica, global y solidaria. Es lo mismo que la Filosofía, te enfrentas con el mundo, el mundo te hace preguntas y también tienes que hacerte preguntas para entender lo que te rodea, luego tienes que buscar soluciones. Para hacerte preguntas tienes que tener una mentalidad analítica que es muy diferente del mecanicismo que significa acostumbrarte a las respuestas a preguntas ya establecidas.

¿Cuáles son sus principales objetivos o propósitos al frente de la RSME?

Como objetivo prioritario tenemos consolidar la situación de la RSME en base a incrementar el número de socios individuales e institucionales, la generación de recursos propios y la búsqueda de patrocinios y mecenazgos. Esto último se vería facilitado por un reconocimiento como sociedad de utilidad pública, que queremos abordar de inmediato. Además debemos fomentar la participación de los socios no solo a través de los congresos sino también en actividades más descentralizadas que permitan una cercanía real de la RSME. Estos deben tener un papel más proactivo y debemos poner los medios para estimularles a trabajar para la RSME  por el valor que representa estar organizados como colectivo. Queremos tener un protagonismo como sociedad científica y debemos hacer llegar nuestras sugerencias a centros de decisión, teniendo como  carta de presentación nuestra capacidad creativa y propositiva.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.