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Carta abierta

Organizaciones europeas defienden la libertad científica y académica

Organizaciones europeas defienden la libertad científica y académica Una carta abierta alerta de los peligros de las restricciones en Estados Unidos

Organizaciones europeas vinculadas a la ciencia, la investigación y la educación superior han redactado una carta abierta en la que invitan a los gobiernos y líderes europeos a defender el sistema de ciencia global frente a la amenaza de restricciones y limitaciones en Estados Unidos.

En total son 39 los firmantes de esta carta, entre los que se encuentran la Real Sociedad Matemática Española y la Sociedad de Biofísica de España y en la que manifiestan su preocupación por el nuevo rumbo de la política del presidente Donald Trump. Como organizaciones europeas vinculadas a la ciencia, la investigación, la educación y la innovación, añaden, “queremos defender el intercambio de ideas y personas, que constituye la base del trabajo científico”.

Tras mantener múltiples contactos con científicos, investigadores y organizaciones en Estados Unidos y otras partes del mundo, manifiestan “la ansiedad entre nuestros colegas respecto al impacto de la reorientación de la política bajo el presidente Donald Trump y su administración”. Más concretamente, muestran su preocupación por la orden ejecutiva que discrimina a las personas por su nacionalidad; las limitaciones de sus comunicaciones con periodistas, legisladores y otros estamentos de la sociedad; que los científicos del gobierno requieran permiso de sus superiores para publicar, o la falta de garantías ante opiniones que no estén basadas en hechos y evidencias científicas en áreas como el clima o las vacunas.

Todos estas cuestiones confrontan con los principios de transparencia, comunicación abierta, movilidad de los estudiantes y científicos, que “son vitales para el progreso de la ciencia y para el beneficio que deriva en nuestras sociedades, economías y culturas”. Las restricciones “no tienen lugar en la ciencia”, aseguran.

Al tiempo, advierten de que los Estados Unidos y sus ciudadanos pagarán un precio, al igual que Europa y los europeos y los países y las personas de todo el mundo. “Necesitamos una ciencia sólida y una investigación que sea el resultado de un proceso científico abierto en el que científicos, investigadores, estudiantes e innovadores puedan intercambiar libremente aproximaciones y resultados y puedan moverse de un país a otro para estudiar y trabajar donde sus contribuciones sean más valiosas”.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.