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Didáctica científica

La Universidad de Cantabria participa en el Proyecto Europeo KIKS

La Universidad de Cantabria participa en el Proyecto Europeo KIKS José Diego, en una sesión informativa con profesores de Secundaria (Foto: Unican)

El esfuerzo como condición de la motivación para un buen aprendizaje es la filosofía de trabajo del Proyecto Europeo KIKS, en el que la Universidad de Cantabria y centros Finlandia, Hungría y Reino Unido para despertar el interés de los alumnos en las áreas científicas y tecnológicas.

El Grupo de Didáctica de las Matemáticas de la universidad cántabra ha impulsado en España esta iniciativa que promueve el desarrollo de problemas y actividades relacionadas con las áreas STEAM, es decir, Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés, a las que se añade la “A” de Arte. Un proyecto “motivador” que quiere despertar el interés de los estudiantes de Secundaria por el aprendizaje, según explica su responsable en la Universidad de Cantabria, José Diego.

El Proyecto Europeo KIKS (“Kids Inspring Kids for STEAM” o “Chicos que motivan a chicos en las STEAM”) se desarrolla en el marco del programa Erasmus+ y cuenta también con la participación de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia), la Metropolitan University of Budapest (Hungría) y el STEM Team East de Cambridge (Reino Unido). Todos ellos conforman una comunidad educativa europea a través de la cual los equipos de alumnos y sus profesores deben presentar y debatir sus trabajos con sus homólogos internacionales, a través de videoconferencias o en sesiones presenciales.

Un ejemplo de estos trabajos se ha centrado en el diseño de coches que funcionan con placas solares y en el que los estudiantes han involucrado a profesores de Física o de Tecnología. Se trata así de fomentar la creatividad y la motivación por el aprendizaje, con una labor interdisciplinar, en equipo, que hace uso de la tecnología y que fomenta la comunicación y la transferencia del conocimiento.

José Diego hace hincapié en el impacto que tiene la motivación en el interés de los alumnos y señala, en este sentido, que “el aprendizaje es un proceso cognitivo que requiere esfuerzo”. “Nuestro organismo tiende a ahorrar energía, y estudiar cuesta por lo que, si no hay motivación, es difícil ponerse a trabajar”, advierte. Sin embargo, la tecnología y algunas metodologías tienden a facilitar la tarea de los alumnos, y así “no hay pasión”.

Sacrificio y recompensa

Ahí reside una de la claves de la iniciativa europea en la que, con la supervisión de un profesor, los estudiantes “tienen que construir sus proyectos por ellos mismos, tienen que presentarlos a otros que viven lejos con la tecnología de la que disponen, hacerlo en inglés y conseguir que les guste”. Todo ello supone un sacrificio que después se traduce en una “sensación de recompensa muy potente y que ayuda a conseguir otras cosas en el futuro”, defiende José Diego, quien puntualiza que “el mensaje es que todos pueden hacerlo, que se requiere esfuerzo pero, si eres constante, se obtienen resultados muy positivos que te permitirán mejorar cada vez más”.

En España ya son una treintena de colegios y más de 60 profesores los que se han interesado por esta iniciativa abierta a estudiantes de Secundaria de 14 a 16 años y docentes de cualquiera de las áreas STEAM. La iniciativa trata de relacionar áreas de conocimiento que normalmente se estudian por separado, para acercar así al estudiante a situaciones de la vida real, promover su interés, fomentar su creatividad y motivación por el aprendizaje.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.