Inicio /  /  Los menores, los grandes perjudicados del horario escolar y laboral de los españoles

Familia y educación

Los menores, los grandes perjudicados del horario escolar y laboral de los españoles

Los menores, los grandes perjudicados del horario escolar y laboral de los españoles Dibujo de Primaria ganador del premio "Cuánto tiempo tienes para mí"

Los menores son grandes perjudicados de los horarios laborales y escolares que imperan en España. Hace falta un gran pacto nacional y un diálogo entre padres, profesores y alumnos, siempre con el interés de los niños como prioridad.

Así lo indica el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, José Luis Casero, quien lamenta que “en España se ha omitido el interés de los niños” en el debate sobre los horarios escolares, en el que confluyen tres posiciones (las de padres, profesores y alumnos) difícil de armonizar.

La diferencia de horarios de entrada y de salida del trabajo y de la escuela ha alimentado una generación de “niños llave” que llegan a casa y pasan solos las tardes, niños estresados con jornadas extraescolares y con deberes que les mantienen ocupados mientras sus padres llegan a casa, resume Casero. Y a ello se suman unas vacaciones estivales desmesuradas en relación con el resto de Europa, que no están fraccionadas a lo largo del año como en otros países de nuestro entorno y que generan problemas añadidos a la ya difícil conciliación de la vida personal y profesional, con los abuelos como solución recurrente.

Todo ello redunda, además, en una complicada comunicación entre padres y profesores, que encuentran serias dificultades para coincidir en tutorías y otras actividades de los centros, así como en un negativo impacto en el desarrollo de los niños, como ha podido comprobar la Comisión Nacional en el concurso “Cuánto tiempo tienes para mí”, donde se han presentado más de 500 trabajos.

La ministra Fátima Báñez (centro) y José Luis Casero (izqda)

La ministra Fátima Báñez (centro), con José Luis Casero (primero por la izquierda)

“El calado de los dibujos nos demuestra cuánto nos necesitan”, relata Casero, “nos dicen que si las abejas pueden estar juntas en un panal por qué nosotros no, nos lanzan mensajes como ‘buenas noches mamá’ o ‘no estoy loca, estoy sola’, nos dejan impactados porque nos dicen que necesitan más tiempo con nosotros”. “Los niños quieren estar con nosotros y a veces no llegamos”, lamenta el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, que ha celebrado su décimo congreso con la participación de la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

Casero destaca la figura de los padres como parte fundamental de la educación de los menores y apela al diálogo entre padres, niños y profesores, por un lado, pero también a un “gran pacto nacional” que requiere esfuerzos individuales y colectivos. Las respuestas pasan, en su opinión, por la flexibilidad. Pese a la dificultad de armonizar todos los intereses, “debemos reflexionar sobre nuestro modelo educativo en cuanto a la normalización de los horarios”, para lo cual “hay que abrir un debate en el que la prioridad sean los niños”. El horario escolar actual no favorece ni responde al interés de los padres ni de los niños, por lo que profesores y centros “posiblemente tendrían que hacer esfuerzos más importantes y ser más flexibles en este gran pacto para encajar los horarios”.




Secciones:        
Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.