Inicio /  /  Más prestigio social y participación empresarial, desafíos de la FP Dual en España

Ciclos medios

Más prestigio social y participación empresarial, desafíos de la FP Dual en España

  • “Debe ganar presencia y reconocimiento social, con la incorporación del máximo número de empresas, centros educativos e instituciones”, señala la Fundación Bertelsmann

Más prestigio social y participación empresarial, desafíos de la FP Dual en España La FP Dual contribuye a la cualificación de la sociedad en el nivel medio. (Foto: Fund. Bertelsmann)

Una mayor participación de las empresas, una planificación integrada de la oferta formativa, la formación de profesores y tutores y, en especial, un mayor prestigio social de esta modalidad formativa, puntos claves para el éxito de la Formación Profesional (FP) Dual en España.

Un estudio realizado por tres investigadores de las universidades de La Coruña y Santiago de Compostela, titulado “Formación Profesional Dual: comparativa entre el sistema alemán y el incipiente modelo español” y publicado en la Revista Española de Educación Comparada, indica que las diferencias entre los sistemas educativos o la falta de conocimientos y de recursos pueden complicar la transferencia del reconocido modelo alemán a otros países.

Entre otros factores, los autores vinculan su desarrollo a una mayor “cultura de valorización de la cualificación” (en sectores como la construcción casi un 74% de los empleados no supera la enseñanza obligatoria), a la existencia de consensos generalizados en materia educativa (gobiernos, empresarios y sindicatos) y, en especial, a la implicación de los empresarios, para lo que sugieren la necesidad de introducir incentivos o compensaciones a corto plazo, como exenciones fiscales.

Al contrario que en España, el modelo de FP dual cuenta con una larga tradición en países como Alemania, Austria, Dinamarca, Países Bajos y Suiza, donde entre el 40% y el 70% de los jóvenes optan por esta vía, según datos de la Fundación Bertelsmann, que destaca la necesidad de prestigiar la Formación Profesional en España. “Se trata de un sistema que la sociedad aún desconoce bastante. Las familias no tienen información suficiente, existen prejuicios y en muchos centros educativos no se contempla dentro de los programas de orientación”, lamentan.

La fundación coincide en que hay que mejorar la involucración de las empresas, en cuya interacción con el centro educativo se basa el sistema, ya que su escasa participación lo debilita y no ayuda a mejorar su competitividad. “Necesitamos acercar el mundo laboral al educativo, colocar la empresa en el centro de la estructura de la FP para asegurarnos de que lo que estamos enseñando tiene una aplicación práctica y ofrece opciones laborales”. El futuro de la FP Dual en España debe seguir esta senda para ganar presencia y reconocimiento social, advierten desde la fundación, con la incorporación del máximo número de empresas, centros educativos e instituciones.

Calidad y formación son también dos piezas claves en el futuro, “con tutores formados que dispongan de competencias pedagógicas, con empresas implicadas tanto en el convenio como en la selección, y con aprendices bien remunerados e implicados en su formación”. Pero la realidad indica que “en la mayoría de los casos ni los profesores ni los tutores en la empresa han recibido formación específica para asumir con garantías este nuevo rol”.

El estudio comparativo entre Alemania y España revela diferencias notables tanto en la inversión en educación (un 1,5% del PIB superior a la española), como en las remuneraciones asignadas a los aprendices: si el máximo aprobado en España asciende a unos 480 euros (350 para las becas salario), en el país germano se pueden superar los 800.

A la cuestión del salario se añade el hecho de que ocho de cada diez aprendices alemanes obtienen un contrato laboral como trabajadores cualificados al terminar su formación, y de que en pocos casos se registra un uso fraudulento y reiterado como fórmula de las empresas para ahorrar costes salariales, destaca el estudio, lo que ha apuntalado el prestigio de esta formación.

Además de cubrir un vacío de perfiles profesionales en España, la FP Dual ofrece una serie de ventajas, tal y como subraya la Fundación Bertelsmann. Las empresas pueden adaptar los contenidos curriculares a sus necesidades reales y disponer de una buena estrategia de reclutamiento. Para los estudiantes, “la FP dual tiene validez curricular y está ampliamente aceptada en el mercado, además de que optar por este sistema no impide continuar la formación hacia la universidad o el grado superior”. El paso por la empresa mejora la empleabilidad e inserción laboral, “pues cuentan con una alta cualificación, mayor motivación y polivalencia, entre otros aspectos”, y desarrollan una actividad remunerada.

Para el conjunto de la sociedad, el modelo permite mejorar el encaje entre la formación recibida y la demanda del mercado, al tiempo que contribuye a aumentar la cualificación en la educación de nivel medio y a la recualificación de la población adulta desocupada.

La FP alemana

La FP Dual alemana se estructura en un periodo de tres años (que puede ser de dos), en los que el aprendiz pasa un tercio de la formación en el centro o escuela profesional y dos tercios en la empresa, después de elegir entre un total de 350 cualificaciones agrupadas en campos o familias profesionales.

Instituciones públicas y privadas participan en una financiación mixta a la que las empresas contribuyen en un 42,8%, según los datos de la Oficina Federal de Estadística correspondientes a 2012, en su mayor parte para cubrir las remuneraciones de los aprendices, que oscilan entre los 300 y los 800 euros mensuales.

Las prácticas se rigen por el “Reglamento de Formación” del Instituto Federal de Formación Profesional (BIBB), que regula la duración de las enseñanzas, las competencias profesionales y el grado de exigencia de las pruebas de evaluación en cada título. Cada empresa, por su parte, tiene la obligación de elaborar un “Plan de Capacitación General” para el desarrollo formativo de los aprendices, mientras que las compañías de gran tamaño deben elaborar para cada uno de ellos un “Plan de Formación Individualizado”. Cuando los alumnos terminan su formación deben realizar una serie de pruebas de evaluación, diseñadas y organizadas por las Cámaras de Comercio.




Secciones:        
Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.