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Evaluaciones finales

Normas y técnicas de estudio para superar los exámenes de junio

Normas y técnicas de estudio para superar los exámenes de junio La universidad aconseja evitar los factores que distraen a los estudiantes (Foto: UFV)

Con los exámenes finales de junio a la vuelta de la esquina, la Universidad Francisco de Vitoria propone una serie de técnicas para aprovechar el tiempo y superar las pruebas con éxito, aunque recuerda que la clave infalible reside en estudiar desde el primer día.

El Gabinete de Orientación Educativa de esta universidad ha lanzado una campaña para motivar a los alumnos durante el periodo de exámenes. Su directora, Lucía Olivera, ofrece algunos consejos básicos para planificarse, evitar distracciones y potenciar la memoria y el tiempo de estudio.

Planificación. Aunque muchos alumnos conocen la teoría de las técnicas de estudio no llegan a aplicarlas, por falta de tiempo o de organización. Por eso reaccionan tarde y ya no pueden estudiar de la forma racional en la que el cerebro aprende. Por ello se propone decidir por escrito lo que se va a estudiar cada día, de acuerdo con los temas de cada asignatura, el tiempo que requieren, las horas de estudio disponibles cada día de la semana, el tiempo requerido de lectura, subrayado, esquema, memorización y al menos dos repasos. Esto permite no sólo tenerlo todo controlado, sino determinar la antelación con la que hay que empezar a estudiar.

Ladrones de tiempo. Hay que identificar las situaciones, lugares, circunstancias, personas, objetos que distraen, dificultan o incluso interrumpen el estudio. Algunos son externos, como el móvil, internet, el ruido, amigos, un entorno de estudio desordenado, la televisión o el picoteo. Otros son internos, como la dificultad para decir “no”, la tendencia a aplazar tareas, confundir prioridades, el afán por abarcar demasiado o el nerviosismo. Se debe buscar una estrategia para neutralizarlos, como apagar el móvil o coger todo el material que se vaya a necesitar antes de empezar a estudiar para no tener que volver a levantarse.

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Memoria. El cerebro necesita elaborar un esquema mental para ir colocando la información. Se propone empezar por una lectura global del tema, para ver los epígrafes, la extensión, la dificultad y de qué hablan, y después hacer una lectura detenida y subrayar las ideas principales. A la hora de subrayar, no se trata de decidir lo que hay que aprender y lo que no, sino entre lo principal y lo secundario, de manera que con un buen subrayado se pueda ser capaz de contar también lo que no se ha marcado. Después hay que organizar la información en un esquema. La tercera vuelta consiste en memorizar y recordar activamente la información, no en releer una y otra vez de forma pasiva. Y por último, hacer varios repasos.

Memoria visual. Se trata de aprender no sólo con palabras, sino de utilizar imágenes para implicar también al hemisferio derecho, que hace un procesamiento simultáneo y es maestro de la síntesis, la percepción de la totalidad y es responsable del aprendizaje espacial e intuitivo, explica Lucía Olivera. El hemisferio derecho piensa en imágenes y se encarga de la memoria visual. Para potenciarlo se pueden hacer esquemas, diagramas, buscar imágenes en internet, hacer dibujos que representen los conceptos o elaborar gráficas. El subrayado también estimula la memoria visual.

Cuidarse. Los periodos de exámenes son muy exigentes para el organismo y conviene evitar el estrés, las molestias físicas, el sueño, el nerviosismo, la ansiedad, el dolor de cabeza, la fatiga, las dificultades de concentración. Para rendir bien es necesario cuidar la alimentación, dormir bien cada noche y no abusar de sustancias excitantes como el café o las bebidas de cola.

Reglas mnemotécnicas. Los acrónimos son palabras formadas con las iniciales o primeras letras de las palabras que se quieren memorizar. Los acrósticos son frases formadas con las palabras o partes de ellas. La técnica de los lugares consiste, por otro lado, en asociar los conceptos a memorizar a los sitios que encontramos a lo largo de un recorrido familiar, de forma que para recordarlos sólo habrá que realizar un recorrido mental e ir “recogiendo” los conceptos “dejados” por donde se va pasando.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.