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Divulgación científica

Una web educativa potencia la comunicación y el lenguaje de bebés hasta un año

Una web educativa potencia la comunicación y el lenguaje de bebés hasta un año Pilar Prieto (izq) y Laura Bosch (d) con el responsable de RecerCaixa

Dos investigadoras de las universidades de Barcelona y Pompeu Fabra han puesto en marcha 'Antes de las primeras palabras', una web educativa y gratuita dirigida a padres y educadores, con la finalidad de fomentar el desarrollo de las habilidades comunicativas y lingüísticas de bebés de hasta un año.

Antes de las primeras palabras ha sido desarrollada por las investigadoras Laura Bosch, del Grupo de Atención, Percepción y Adquisición del Lenguaje (APAL) del Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Barcelona, y Pilar Prieto, del Grupo de Estudios de Prosodia del Departamento de Traducción y Ciencias del Lenguaje de la Universidad Pompeu Fabra, con la participación de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) y dentro del programa de investigación de excelencia RecerCaixa, que impulsa la Obra Social La Caixa en colaboración con la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP).

La web incluye vídeos, consejos prácticos y material didáctico sobre los rasgos comunicativos de los bebés en la etapa prelingüística y las herramientas para estimular y favorecer el desarrollo del lenguaje y la posterior interacción social. La investigadora Laura Bosch explica que uno de sus objetivos reside en hacer accesible a padres y educadores los conocimientos más recientes sobre el desarrollo del bebé en el primer año de vida, tramo de edad en el que desde hace más de quince años investigan sobre procesos del habla.

Durante los doce primeros meses los bebés pueden reconocer patrones de la lengua como el acento, el ritmo o la entonación, diferenciar sonidos y entender el significado de algunas palabras; desarrollan estrategias de comunicación y de interacción con el adulto; manejan objetos y hacen asociaciones; en definitiva, una serie de comportamientos o precursores del lenguaje que llevan a que hacia el año de vida el bebé articule las primeras palabras. “Son temas estudiados en psicología evolutiva y en el desarrollo del lenguaje, pero no son conocidos por el público en general”, indica Laura Bosch.

BebesAñade la investigadora que “hemos intentado dar ideas o consejos sobre cosas que a lo mejor hacen los padres normalmente, pero de las que queremos hacer ver su importancia”. La clave reside no tanto en hablar mucho a los pequeños sino en observar, “esperar al momento idóneo en el que el bebé está atento, nos mira a la cara, propicia momentos de interacción privilegiada”. Y esto ocurre especialmente a partir de los seis meses, cuando ya se sienta y manipula objetos. Se trata también de “exponer al bebé a distintos contextos, actividades, personas, y también de utilizar rutinas para potenciar la interacción y el contacto”.

El bebé debe ser capaz de ver que el adulto tiene una intención comunicativa, señala Bosch, y apunta que llega un punto importante en el desarrollo en el que el adulto mira a un objeto determinado y el bebé le sigue con la mirada, y es entonces cuando las frases o las palabras pueden ser interpretadas. A veces el pequeño mira algo porque lo quiere, otras veces porque quiere compartir con el adulto la atención sobre ese objeto. Esta llamada “atención conjunta” favorece el intercambio comunicativo.

Oportunidades de aprendizaje

Todas estas primeras interacciones resultan cruciales para los precursores del lenguaje y su desarrollo posterior, en cuanto a vocabulario, la construcción de las frases, la comunicación, la capacidad de interactuar, de entender las intenciones de los otros, la inteligencia emocional. “Hay un vínculo emocional, y si el adulto está poco atento al valor que tienen los gestos y las miradas se pueden desperdiciar oportunidades de aprendizaje y socialización”. La investigadora de la Universidad de Barcelona pone también el acento en el poco tiempo que a veces pueden dedicar los padres a sus bebés y que, en ocasiones, lleva a tratar de compensar con una sobreestimulación. “Los momentos de calma, juego e interacción pueden tener más valor que un vídeo”, sugiere.

La web se estructura en varios apartados que muestran, de forma evolutiva y mes tras mes, cómo se desarrollan la comunicación y los primeros pasos del aprendizaje del lenguaje; explica qué son y cuándo aparecen los precursores del lenguaje, como la percepción del ritmo y de la entonación de una lengua, los primeros sonidos que el niño emite, el balbuceo, el seguimiento con la mirada o el gesto de señalar. En cada caso se ofrece información práctica y ejemplos de interacción para fomentar este desarrollo de modo natural.

También hay un apartado para resolver dudas frecuentes, como el efecto de hablar dos lenguas en casa o si ver vídeos en inglés facilita el aprendizaje de una lengua extranjera. Se trata de una herramienta educativa de referencia, en definitiva, que aglutina una información hasta ahora dispersa y acerca el conocimiento científico a la sociedad de una forma creativa y efectiva.




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Periodista especializada en Educación, Universidad e Investigación.